El ajo es una hortaliza apreciada como condimento y potente remedio medicinal, conocida por sus propiedades antibacterianas y cardiovasculares.
Contiene alicina, un compuesto de azufre que se forma al machacar o cortar el ajo. La alicina tiene potentes propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas, por lo que refuerza eficazmente el sistema inmunitario.
El ajo se asocia con la reducción de la presión arterial y los niveles de colesterol (LDL). Esto contribuye a la salud cardiovascular y a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Es una excelente fuente de manganeso y vitamina B6, que son importantes para el metabolismo energético y el funcionamiento del sistema nervioso.
El ajo contiene antioxidantes que ayudan a proteger las células del estrés oxidativo y reducen la inflamación.
Importante: para obtener los máximos beneficios de la alicina, el ajo debe machacarse o cortarse y dejarse reposar durante 10 minutos antes de consumirlo o someterlo a tratamiento térmico.
